¿Sabías que Marilyn Monroe visitó por primera vez Taxco en 1962?
El Encanto de Taxco sobre Marilyn Monroe
Marilyn Monroe visitó Taxco por primera vez el 27 de febrero de 1962, según documentos del FBI. No fue un simple viaje turístico: tres visitas más tarde, ese lugar se convirtió para ella en refugio, fuente de inspiración y intimidad.
La diva no solo admiró la arquitectura colonial de Taxco, sino que se dejó seducir por su cultura artesanal especialmente por la joyería de plata que hemos producido durante décadas. En su estancia, se hizo amiga de artesanos locales: nombres como Antonio Pineda y Antonio Castillo entran en esta historia íntima.
Pero hay más: quien la invitó a ese mundo fue William Spratling, considerado el padre de la platería moderna mexicana. Spratling incluso diseñó piezas exclusivas para ella, literalmente hilando la plata de Taxco con la figura más icónica de Hollywood.
Secretos susurrados desde la Suite 12
Monroe se alojó en el antiguo Hotel De La Borda, en la habitación número 12, con vistas que capturaban la silueta de Taxco y la emblemática iglesia de Santa Prisca. Esa habitación no era solo su refugio físico, era su santuario emocional.
En una de sus estancias, cuenta la tradición, recibió una serenata con mariachi desde el balcón. Le cantaron temas como “Guadalajara” y “Cielito lindo”. En Taxco, se permitió una versión de sí misma más íntima, más conectada con raíces mexicanas alejada por un momento del brillo de Hollywood, pero profundamente enamorada de la autenticidad de la plata y la ciudad.
Amistades verdaderas y una pasión compartida por la plata
No fue un mero romance de turista. Marilyn forjó lazos con la familia Sullivan, propietaria de una ex hacienda minera. Esa relación refleja un deseo genuino de pertenecer, de ser parte de un mundo donde la plata no es lujo superficial, sino historia, cultura y arte.
Spratling, por su parte, no fue solo un diseñador para ella, fue su cómplice. Le regaló y vendió joyas de plata; Monroe valoró esas piezas no solo por su belleza, sino por la conexión entre su luz única y la pureza del material.
Marilyn Monroe no solo visitó Taxco, se enamoró de él. Y su amor dejó huella, especialmente en el arte de la plata de nuestro bello pueblo. Esa conexión icónica entre la actriz y la plata de Taxco es única.