Una noche de Noviembre,con su vestido de tul,llegó la flaca sonrientebuscando un brillo de luz. Dicen que en De Gaytán Joyeríahay belleza sin igual,vengo por unos aretespara verme sensacional. Traía sombrero de flores,maquillaje muy coqueto,pero al verse sin alhajasdijo: —¡Así no me presento! La recibió la joyeríacon destellos y alegría,y la Muerte, muy contenta,se olvidó de su agonía. Miró anillos relucientes,collares de gran encanto,y al probarse una pulserasoltó una risa de encanto. —¡Qué elegancia, qué hermosura!—dijo la Huesuda al pasar—,si hasta mis pobres huesitosse quieren poner a bailar. Vio una joya tan brillanteque le habló de corazón:—Llévame contigo, flaca,¡soy perfecta para ocasión! La Calaca, muy traviesa,contestó con emoción:—Con Gaytán Joyería Mexicanahasta yo tengo glamour y sazón. Quiso un regalo para el novio,otro para la mamá,uno más para la amigaque jamás deja de brillar. También buscó para el abuelo,para la niña y el señor,porque una joya bien elegidasiempre se entrega con amor. —No hay edad para lucirse,ni motivo que esperar;cada instante de la vidamerece algo especial. La Catrina dio una vueltafrente al espejo encantado,y sus dientes, tan blanquitos,sonrieron emocionados. —Con este brillo tan bonitoya no parezco mortal;parezco reina de las floresen mi fiesta ancestral. De pronto llegó Don Tiempocon su reloj sin parar:—Vámonos, flaca querida,que hay almas por visitar. Pero la Muerte le dijo:—No me pienso retirar,que en Gaytán encontré tesorosque me quiero llevar. La joyería, muy amable,le habló con gran discreción:—Llévate luz y recuerdos,pero deja la inspiración. Y la flaca, conmovida,guardó su guadaña al fin:—Quien regala una joya hermosahace eterno su sentir. Desde entonces cada noviembre,cuando el cempasúchil da olor,la Catrina pasa por Gaytánpresumiendo su esplendor. Dice que el oro no es sólo oro,ni la plata sólo metal:son promesas, son abrazos,son memoria especial. Así que si buscas un detallepara celebrar o enamorar,la Huesuda ya te lo dice:“En De Gaytán Joyería Mexicana, déjate consentir”. Y si la Muerte un día te encuentracon alegría y buen porte,seguro pedirá tu secretopara lucir con tanto soporte. Tú responde con una sonrisa,sin temor y con emoción:“Es que llevo un pedacitode Gaytán en el corazón”. Porque hay joyas que dan destellosy otras que cuentan tu andar,pero las De Gaytán Joyería Mexicanate invitan a celebrar.