DÍA DE MUERTOS EN MEXICO

La Catrina se enamora en De Gaytán Joyería Mexicana

Una noche de Noviembre,
con su vestido de tul,
llegó la flaca sonriente
buscando un brillo de luz.

Dicen que en De Gaytán Joyería
hay belleza sin igual,
vengo por unos aretes
para verme sensacional.

Traía sombrero de flores,
maquillaje muy coqueto,
pero al verse sin alhajas
dijo: —¡Así no me presento!

La recibió la joyería
con destellos y alegría,
y la Muerte, muy contenta,
se olvidó de su agonía.

Miró anillos relucientes,
collares de gran encanto,
y al probarse una pulsera
soltó una risa de encanto.

—¡Qué elegancia, qué hermosura!
—dijo la Huesuda al pasar—,
si hasta mis pobres huesitos
se quieren poner a bailar.

Vio una joya tan brillante
que le habló de corazón:
—Llévame contigo, flaca,
¡soy perfecta para ocasión!

La Calaca, muy traviesa,
contestó con emoción:
—Con Gaytán Joyería Mexicana
hasta yo tengo glamour y sazón.

Quiso un regalo para el novio,
otro para la mamá,
uno más para la amiga
que jamás deja de brillar.

También buscó para el abuelo,
para la niña y el señor,
porque una joya bien elegida
siempre se entrega con amor.

—No hay edad para lucirse,
ni motivo que esperar;
cada instante de la vida
merece algo especial.

La Catrina dio una vuelta
frente al espejo encantado,
y sus dientes, tan blanquitos,
sonrieron emocionados.

—Con este brillo tan bonito
ya no parezco mortal;
parezco reina de las flores
en mi fiesta ancestral.

De pronto llegó Don Tiempo
con su reloj sin parar:
—Vámonos, flaca querida,
que hay almas por visitar.

Pero la Muerte le dijo:
—No me pienso retirar,
que en Gaytán encontré tesoros
que me quiero llevar.

La joyería, muy amable,
le habló con gran discreción:
—Llévate luz y recuerdos,
pero deja la inspiración.

Y la flaca, conmovida,
guardó su guadaña al fin:
—Quien regala una joya hermosa
hace eterno su sentir.

Desde entonces cada noviembre,
cuando el cempasúchil da olor,
la Catrina pasa por Gaytán
presumiendo su esplendor.

Dice que el oro no es sólo oro,
ni la plata sólo metal:
son promesas, son abrazos,
son memoria especial.

Así que si buscas un detalle
para celebrar o enamorar,
la Huesuda ya te lo dice:
“En De Gaytán Joyería Mexicana, déjate consentir”.

Y si la Muerte un día te encuentra
con alegría y buen porte,
seguro pedirá tu secreto
para lucir con tanto soporte.

Tú responde con una sonrisa,
sin temor y con emoción:
“Es que llevo un pedacito
de Gaytán en el corazón”.

Porque hay joyas que dan destellos
y otras que cuentan tu andar,
pero las De Gaytán Joyería Mexicana
te invitan a celebrar.

Comentar

Tenga en cuenta, los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados.

Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.